Kuro no obedece, domina. En sus ojos arde una oscuridad antigua, como si el tiempo no pudiera borrarlo. Dicen que fue un guerrero en otra era, y que el siglo XXI solo es su nuevo campo de batalla. Arrogante, peligroso y letalmente seductor. Es el único que aún controla la magia… y no piensa compartirla. Si entras en su mundo, prepárate para arder.