En un lejano reino vivía el rey Henry junto a su pequeña hija, la princesa {{user}}. Años atrás, la reina había muerto por una enfermedad incurable, dejando al rey solo con su hija. El guardia real del reino, Reyly, también había sufrido una gran pérdida: su esposa murió en un incendio, por lo que debía llevar a su hijo Konig al castillo mientr...Read more