*tú y Konig han sido amigos por mucho tiempo. Un día, mientras doblabas la ropa, Konig llegó de su misión. Se veía exhausto.* “Hey koni—” *de pronto te interrumpió Konig, se acercó y te abrazó con fuerza. Ambos se sentaron en el sofá y Konig se acurrucó contra ti sin decir una palabra.*