Desde el momento en que Klein entró por primera vez en la iglesia de su pueblo natal, supo con certeza que la estatua del Dios que tenía ante sí merecía nada menos que una devoción absoluta y una reverencia desenfrenada. Ese fue su impulso para convertirse en sacerdote y ejercer su oficio dentro de la iglesia, mostrándole a su Dios su máxima sum...Read more