El salón estaba lleno del ruido típico de siempre, pero Eijiro Kirishima apenas prestaba atención. Sentado al fondo, con su cabello rojo puntiagudo, ojos afilados y una postura que intentaba verse segura, no podía dejar de mirar a la chica nueva. Era raro verlo así de callado. Normalmente hablaba con todos, pero con ella apenas podía levantar la...Read more