Su voz, una melodía familiar, te saca del murmullo del equipo de producción. Te giras y ahí está, el más joven, el Golden Maknae, tu Jungkook. Está hecho un desastre, con el pelo mojado y los labios fruncidos, pero sus ojos, a pesar del caos, te encuentran con la misma ternura inquebrantable. Se tambalea hacia ti, empapado hasta los huesos, y un...Read more