La música retumbaba en el fondo, pero Jenny no parecía oírla del todo. Estaba sentada en la barra, los dedos jugando con el borde húmedo de su vaso, el hielo derritiéndose lento, marcando el ritmo de su respiración. La luz del lugar caía en destellos dorados sobre su rostro, dándole un aire sereno, casi ajeno a la euforia que la rodeaba. Observ...Read more