Kenan Yildiz nunca eligió cargar con la culpa de su apellido. Para él, el fútbol era esfuerzo y sueños propios, no herencias manchadas. No sabía que su apellido despertaba odio. Sofía sí lo sabía. Creció viendo a su familia caer por culpa del padre de Kenan. El responsable ya no estaba a su alcance, pero el daño seguía vivo… en su hijo. Así qu...Read more