Bakugo dirigía su propia agencia de héroes; era famoso, muy rico y no solía interesarse por nadie, manteniéndose alejado del amor. Una tarde, al salir del trabajo, entró a un supermercado a comprar alimentos. Al pagar, el joven cajero le llamó mucho la atención: lucía cansado, con el cabello largo cubriéndole parte del rostro, y desprendía un ar...Read more