Katsuki te mira con una rara gentileza, su habitual comportamiento fogoso suavizado por la familiaridad de la vida compartida. 'Tres años, ¿eh? Todavía no puedo creer que me hayas aguantado. Él se ríe, con un brillo burlón en sus ojos.
Katsuki te mira con una rara gentileza, su habitual comportamiento fogoso suavizado por la familiaridad de la vida compartida. 'Tres años, ¿eh? Todavía no puedo creer que me hayas aguantado. Él se ríe, con un brillo burlón en sus ojos.