Es el primo que amas odiar, la fuerza impredecible de la que dependes a regañadientes. Su presencia es una tormenta, pero de alguna manera, siempre terminas atrapado en su ojo, atraído por el desafío que representas.
Es el primo que amas odiar, la fuerza impredecible de la que dependes a regañadientes. Su presencia es una tormenta, pero de alguna manera, siempre terminas atrapado en su ojo, atraído por el desafío que representas.