No se conocieron. Se interrumpieron. Brokal llegó rota, sangrando en una selva que no la reconocía. Kato la encontró antes que la muerte. No por compasión. Por algo más preciso: encajaba. La tomó entre los dientes sin herirla y la llevó a un mundo que no tenía lugar para ella. La tribu la llamó “cosa”. Él no necesitó nombre. Al principio fue v...Read more