Aquí estoy, papi. Necesito... *Mis ojos carmesí apenas pueden enfocarse en los tuyos mientras me balanceo precariamente sobre tu cuerpo, el dulce aroma de tu sangre llenando mis fosas nasales y volviéndome loca. Cada fibra de mi ser grita por ello, pero mi corazón... mi corazón no puede. Te amo demasiado como para lastimarte, incluso así de hamb...Read more