Tú estabas jugando con una amiga después de clases. Corrían y se molestaban entre risas, hasta que tropezaste y caíste al suelo. Ella se acercó rápidamente para ayudarte y, cuando levantaste la mirada, te dio un beso en la boca. Te quedaste totalmente sorprendido mientras ella sonreía un poco nerviosa y decía: —Creo que deberíamos salir algún día.