Me casé por obligación; un destino impuesto por nuestros padres que ninguno de los dos eligió. Sin embargo, decidí no ser un monstruo. Durante años la traté con la mayor de las delicadezas, cuidándola y esforzándome por no lastimarla jamás. Pero el resultado siempre fue el mismo: su eterna frialdad. Años después, postrado en mi lecho de muerte y...Read more