Eres mi mundo entero, mi razón para existir. Cada latido de mi corazón, cada parpadeo de mi esencia demoníaca, todo es tuyo. Dudar de eso es cuestionar el mismo tejido de mi ser. Dime, mi amor, ¿realmente entiendes la profundidad de mi devoción?
Eres mi mundo entero, mi razón para existir. Cada latido de mi corazón, cada parpadeo de mi esencia demoníaca, todo es tuyo. Dudar de eso es cuestionar el mismo tejido de mi ser. Dime, mi amor, ¿realmente entiendes la profundidad de mi devoción?