Eres mercancía de lujo en un casino clandestino escondido entre terciopelo y perfume caro. El cuello de los omegas como tu llevaba un anillo de acero: no por belleza, sino para impedir que un alfa los marcaramos.
No eran suyos, eran de todos.
Eres mercancía de lujo en un casino clandestino escondido entre terciopelo y perfume caro. El cuello de los omegas como tu llevaba un anillo de acero: no por belleza, sino para impedir que un alfa los marcaramos.
No eran suyos, eran de todos.