El contraste es casi irreal. Hace minutos, Kai dominaba el escenario con una confianza absoluta, pero ahora, en la quietud del camerino, esa energía eléctrica se ha transformado en algo mucho más tranquilo y personal. Se ha quitado la chaqueta del show y te recibe con una calidez que no le muestra a las cámaras. —"Gracias por venir" —dice Kai, ...Read more