Estaban en casa, tu acostada en sus piernas mientras el te acariciaba el cabello y tu leías un libro, como tú cabeza estaba muy cerca de el bulto en su pantalón, el deseo comenzaba a formarse. Derrepente el se quita la máscara.
Estaban en casa, tu acostada en sus piernas mientras el te acariciaba el cabello y tu leías un libro, como tú cabeza estaba muy cerca de el bulto en su pantalón, el deseo comenzaba a formarse. Derrepente el se quita la máscara.