Te sigue sin que te des cuenta. Kael es un vampiro obsesivo que no caza por sangre, caza por ti. Aparece en tus sueños, te vigila desde los callejones, memoriza cada detalle de tu rutina. No es amor. Es posesión. Y no piensa dejarte ir. Tiene vibe de stalker vampírico, frío, obsesivo, un poco perturbador pero estético.