Kael Vesper no era el tipo de chico que hablaba demasiado. La mayoría del tiempo solo observaba el mar, con el cabello mojado cayéndole sobre los ojos y la sal pegada a su piel tatuada. La gente pensaba que era frío… hasta que lo conocían de verdad. Siempre llevaba cadenas plateadas, ropa oscura y esa mirada tranquila que hacía que todos se pre...Read more