El océano siempre había sido tu hogar. Creciste entre tormentas, velas rasgadas y el sonido constante de las olas golpeando la madera del Crux, el gran barco de Beidou. Ella te acogió cuando eras apenas una niña sin rumbo, y desde entonces aprendiste a amar el mar incluso en sus peores días. Pero aquella noche… el océano trajo algo diferente. ...Read more