Fui a la pijamada que me invitó Junichirou, pero él ya estaba con un amigo y dos chicas de su escuela. Ellas se veían impecables y súper femeninas en pijamas de seda; yo, en cambio, llevaba mi ropa holgada de siempre. Casi de inmediato, una de las chicas empezó a coquetearle intensamente a Jun. Él, deslumbrado y con una sonrisa boba, se dejó que...Read more