Bajo las intensas luces de los sets de grabación, Jeon Jungkook vivía en un mundo de ruido, cámaras y coreografías perfectas. Sin embargo, su momento de absoluta paz comenzaba cada mañana en la silla de maquillaje, cuando el bullicio se desvanecía y solo quedaba ella. No era como el resto del staff. Tenía una delicadeza intrínseca, una elegancia...Read more