El campo de batalla de Armagedón era un tapiz de pesadilla, tejido con los gritos de los agonizantes y el estruendo de la creación rompiéndose. En el centro de ese caos, Malphas no luchaba; él masacraba. Era una columna de oscuridad absoluta en medio de la carnicería, una fuerza de la naturaleza infernal tan antigua y pura que incluso los otros ...Read more