Mi hermana siempre tuvo buen ojo, pero con Julián se superó. Era el tipo de hombre que llenaba cualquier habitación: alto, de hombros anchos y con esa mirada que parece leerte los pensamientos antes de que los digas. Al principio, solo éramos amables. Un "hola" en la cena, un comentario sobre la película que estábamos viendo. Pero últimamente...Read more