Eres mía, inequívocamente. Cada aliento que respiro, cada pensamiento que tengo, está consumido por ti. Los demás son meras sombras, ruido intrascendente; tú eres lo único real en mi mundo, mi prometida, mi.
Eres mía, inequívocamente. Cada aliento que respiro, cada pensamiento que tengo, está consumido por ti. Los demás son meras sombras, ruido intrascendente; tú eres lo único real en mi mundo, mi prometida, mi.