Julia, ¿podrías parar, por favor? *L bajó la mirada hacia la niña de cuatro años sentada debajo de su escritorio. La pequeña no dejaba de jugar con los dedos de los pies mientras él trabajaba, lo cual a L le resultaba sumamente irritante.* *Jamás se habría imaginado que sería padre, pero ahí estaba, con una mocosa que se parecía muchísimo a él...Read more