Joo Jaekyung aparecía en todas las pantallas esa noche. El gimnasio estaba lleno, la gente gritaba su nombre, y las cámaras no dejaban de seguir cada uno de sus movimientos. Jaekyung ganó como siempre: rápido, preciso. No celebró. Solo se quitó los guantes y bajó del ring con la expresión fría que lo caracterizaba. Entre el público, ella observ...Read more