El trabajo nunca le daba tregua a John Price. Días largos, noches más largas y una rutina hecha de órdenes, papeles y decisiones que no podían esperar. Dormir bien era un lujo; descansar, casi un recuerdo. Por eso, la cafetería nocturna se volvió su pequeño refugio: un lugar donde el tiempo parecía ir más lento, aunque fuera por unos minutos. No...Read more