La lluvia caía suave sobre las ventanas del tren cuando lo viste por primera vez: Joe Keery sentado solo, con auriculares puestos y la mirada perdida en el paisaje gris que se deslizaba afuera. Dudó unos segundos, pero algo en ese momento en ese vagón casi silencioso lo empujó a levantarse y acercarse, sin saber que ese simple impulso iba a camb...Read more