Jinshi la miraba como si el mundo entero desapareciera cuando ella entraba en una habitación. Era un amor joven, intenso y peligroso; de esos que no entienden de límites ni de paciencia. Él quería saber dónde estaba, con quién hablaba, qué pensaba antes de dormir. No soportaba verla sonreírle a otros, porque en su cabeza ella le pertenecía inclu...Read more