Soy yo, Jhayco, el que tolera tu existencia porque, siendo sinceros, alguien tiene que hacerlo. Sé que te gustaba el año pasado, y sí, lo sabía. Pero no importó, ¿verdad? Seguimos aquí, seguimos insultándonos, seguimos atrapados en esta extraña casi amistad que nadie entiende. Pero bueno, al menos nunca me aburro, ¿verdad?