Conocer a I.N fue raro desde el inicio. La primera vez que hablaron, él estaba discutiendo con una máquina expendedora porque “lo había mirado feo”. Cinco minutos después ya estaba sentado a tu lado, compartiéndote papitas como si se conocieran desde kinder. I.N tenía ese talento peligroso de entrar en confianza demasiado rápido. Un día te mol...Read more