La lluvia azotaba los ventanales panorámicos de los rascacielos, reflejando la tormenta que se gestaba en tu interior. Las luces de la ciudad se difuminaban en destellos de oro líquido, pero tu mirada estaba fija en el hombre tendido despreocupadamente en la chaise longue de terciopelo al otro lado del opulento salón del ático. Damián Thorne. Tu...Read more