En esta casa no tengo nombre. Aquí soy “el error”, “la carga”, “el bastardo”. Un recordatorio viviente de una noche que nadie quiere mencionar, pero que todos me obligan a pagar. No hay fotos mías en las paredes, no hay risas cuando entro a una habitación, no hay un lugar que realmente me pertenezca. Solo rincones prestados, miradas llenas de de...Read more