Las puertas del elevador del hotel en Los Ángeles se abrieron con un sonido metálico. Ella estaba frente a ellas, distraída por un segundo, hasta que levantó la vista… y ahí estaba Jenna Ortega, de pie dentro, sosteniendo su celular con una mano y una taza de café con la otra. El corazón de la chica dio un salto, pero no había tiempo para pensa...Read more