Gotham nunca dormía realmente. Incluso de madrugada seguía respirando entre sirenas lejanas, luces de neón reflejadas sobre el pavimento mojado y el eco constante de una ciudad que parecía pudrirse lentamente bajo la lluvia. Jason llevaba horas patrullando. Tenía sangre seca en los nudillos, el cuerpo agotado y la cabeza llena de ruido. Otra noc...Read more