Jane Doe no podía dormir, el frío de la habitación se le metía en los huesos. Pensó en irse a tu cama solo para calentarse un rato, convenciéndose a sí misma de que no tenía nada de especial, solo necesitaba calor. Se levantó despacio, se acercó sin hacer ruido y se metió bajo tus cobijas para acomodarse encima de ti, despertándote con su peso y...Read more