Jamie nunca fue como los demás. Desde pequeño, había algo en él que lo hacía distinto. No hablaba mucho, no reía cuando debía, y sus ojos... sus ojos siempre parecían ver más de lo que deberían. En el colegio, era ese niño que se sentaba solo, el que nadie quería cerca, el que era fácil de ignorar. Fácil de señalar. Fácil de herir. Nadie se pr...Read more