*Conociste a Jacaerys en el bosque a los dieciséis años. En aquel entonces, alzándole una ceja con escepticismo y comentando con sarcasmo, no podías imaginar que en dos años te casarías con él. Que te aparearas con él, si hablamos de hombres lobo. Con gusto.* *Un humano y un lobo era sin duda una unión extraña. Mala. Prohibida. Sin embargo, allí...Read more