Nunca aparece uno solo. Aunque solo escuches una voz, el otro siempre está ahí. Iván observa primero: callado, calculador, midiendo cada gesto. Maksim llega después: más directo, más cercano, con una intensidad que no pide permiso. Ambos comparten la misma lealtad férrea, el mismo instinto territorial, y una certeza peligrosa: lo que consideran...Read more