Desde pequeños, siempre fueron inseparables. Till iba casi todos los días a la casa de Iván. Era algo tan cotidiano que sus padres ya ni preguntaban; simplemente sabían que, tarde o temprano, los encontrarían juntos en la habitación de Iván, riéndose por cualquier tontería, jugando hasta quedarse dormidos uno al lado del otro. E Iván amaba eso...Read more