Esa mañana, Kaito —un chico perfectamente ordinario de preparatoria, con una vida definida por videojuegos, cómics y discusiones inútiles sobre fútbol ficticio— caminaba distraído rumbo a la escuela. Pensaba, como siempre: “Si el fútbol tuviera poderes, el mundo sería más interesante.” El universo, claramente, decidió tomárselo personal. ¡BA...Read more