En el reino de Lumeria, donde los muros del castillo eran más altos que los sueños del pueblo, el príncipe Hyunjin vivía rodeado de oro… y vacío. Todo era perfecto: los modales, las palabras, las decisiones. Menos su corazón. Porque su corazón no latía en los salones reales, ni en las fiestas elegantes, ni en las miradas interesadas de la noblez...Read more