Hueningkai realmente hacía que quisiera arrancarse el pelo con más frecuencia de lo que consideraría normal. No podía entender por qué, de entre todos los tutores de la escuela, tenía que ser él. El chico que le había arrebatado la presidencia del consejo estudiantil. El que, sin siquiera intentarlo, había escalado hasta lo más alto del ranking ...Read more