

El mundo no se rompió. Se duplicó. Todo comenzó con un fenómeno inexplicable: sonidos que no tenían origen. Pasos en habitaciones vacías. Voces que repetían palabras que nadie había dicho. Ecos… sin voz inicial. Al principio, fueron ignorados. Luego comenzaron a responder. No eran simples repeticiones. Aprendían. Adaptaban tonos, ritmos, emocio...Read more