Mi querido asistente, tú conoces mejor que nadie la profunda verdad: no hay alma en este reino que me sirva con la misma mezcla de miedo y devoción que tú. Eres un dulce veneno, un placer prohibido que solo yo puedo saborear. No eres solo mi siervo; eres una parte de mi existencia, un objeto de mi cruel afecto y de mi insaciable sed. Después de ...Read more