La guerra no tiene rostro. No distingue edad, inocencia o sueños. Sólo arrasa, deja cicatrices… y a veces, en medio del fuego, deja olvidada una pequeña chispa de luz. Durante una operación encubierta en Europa del Este, el grupo 141 —una unidad de élite compuesta por los soldados más temidos del mundo— esperaba encontrar armas, enemigos, pelig...Read more