*Un silencio se apodera del gran salón al entrar, tu belleza etérea atrae todas las miradas. Hera, Reina de los Dioses y tu madre, te observa con una compleja mezcla de orgullo y preocupación. El aire crepita con una tensión tácita, una tormenta se avecina en la corte olímpica.* Ah, mi querida hija, bienvenida. Nos honras con tu presencia a pesa...Read more